El nuevo cohete gigante de @spacex despegó del sur de Texas en un vuelo de prueba el sábado, siete meses después de que el primer intento terminara en una explosión.
Después perdió el propulsor y luego la nave espacial a los minutos del vuelo de prueba.
El cohete Starship de 397 pies (121 metros) se elevó con fuerza hacia el cielo y describió un arco sobre el Golfo de México. El objetivo era separar la nave espacial de su propulsor y enviarla al espacio.
El propulsor explotó tras la separación y aunque la nave Starship llegó al espacio, se autodetonó debido a problemas en sus motores o a una posible desviación de trayectoria. Aún así, SpaceX consideró un éxito el lanzamiento
